Esta acción del programa ‘Rituales del caos’ tendrá lugar el jueves [día 20] y estará a cargo de Marina Barreto y Marcela Rodríguez

TEA Tenerife Espacio de las Artes, centro de arte contemporáneo que depende del Área de Cultura, Educación, Juventud y Deportes del Cabildo insular de Tenerife que dirige la consejera Concepción Rivero, celebra este jueves [día 20] una nueva sesión del programa Rituales del caos. En esta ocasión, el encuentro -titulado Carnaval: Recovecos, máscaras e inversiones sagradas– estará a cargo de Marina Barreto y Marcela Rodríguez. El encuentro comenzará a las 16:00 horas en la Casa del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y a partir de las 18:00 horas se trasladará a TEA donde se continuará con el programa. La entrada a esta actividad, en la que se establecerá un diálogo sobre los límites de la fiesta y la regulación, de lo normativo y la transgresión, es de acceso libre.

Durante esta sesión de Rituales del caos -un programa de pensamiento decolonial cuyos responsables son Larisa Pérez Flores y Pablo Estévez- se recorrerá parte de la historia del Carnaval de Santa Cruz a través de distintas miradas que lleven a las personas participantes a los recovecos, a la complejidad del espacio y los cuerpos, a las fiestas y a las inversiones de clase, raza, edad y sexo propias de este momento. En este encuentro con Marina Barreto y Marcela Rodríguez se abordarán cuestiones vitales a esta fiesta. Marcela: muchos años, desde las Fiestas de Invierno al moderno Carnaval, y siempre con muchas historias que contar. Marina: muchos flancos, desde la mirada investigadora a la inmersión total. El punto de partida: los disfraces y las máscaras, capaces de transmitir, a través de variados rituales, todo tipo de secretos.

Los carnavales son rituales contemporáneos convertidos en valiosas mercancías y en experiencias turísticas en todo el mundo. En ellos conviven violentas dinámicas de poder y extraordinarias narrativas de resistencia, amén de una dimensión de la fiesta como patrimonio inmaterial. Todo ello nos confronta a la cuestión de preservar ciertos aspectos del Carnaval del abandono, el olvido, la normalización o la apropiación cultural.

Marina Barreto Vargas es filósofa y antropóloga y ha sido docente en muchas facultades de la Universidad de La Laguna, donde es reconocida por sus clases sobre el deporte, la antropología simbólica o las nuevas corrientes en la disciplina. El perfil de Marina Barreto es inquieto: reflexiona sobre sensaciones y sentidos, de la configuración de la ciudad y del cuerpo o puede abordar los espinosos temas ligados a las nuevas materialidades. En todo este espectro existe un énfasis crítico, una posición que no es nada estable, sino que busca siempre los puntos conflictivos e incómodos. Y así, Barreto a veces incomoda porque en sus análisis del cuerpo y la sociedad se propone evidenciar los tabús, lo incorrecto y lo contaminado, lo que le ha permitido también imaginar nuevas posibilidades para los cuerpos en esta era: corporalidades que se rehacen, que luchan, que están en tensión con las realidades y las ficciones que las rodean.

 

Marcela Rodríguez nació en La Palma en 1955 y siendo muy joven se mudó con toda su familia a Santa Cruz de Tenerife donde ha vivido desde entonces. Marcela es conocida y querida por mucha gente: su extrovertida forma de ser, generosidad, actitud y falta de tapujos la han convertido en una histórica vecina de la capital. Soportó la represión de la dictadura franquista, que la persiguió bajo pena de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social por su identidad de mujer trans, resistiendo la censura y la discriminación junto a muchas mujeres más a golpe de pintalabios, plumas y lentejuelas, elementos que alcanzaban su máximo esplendor durante el Carnaval. Ganadora de numerosos premios en el Concurso Adulto de Disfraces de Santa Cruz, activista por la diversidad sexual desde finales de 1970, cuando participó en la primera manifestación del Orgullo en Canarias que partió desde el Parque García Sanabria, y protagonista de reportajes televisivos y documentales, Marcela es una mujer con mucho que contar y aportar para entender la sociedad canaria y su contexto.